miércoles, 20 de julio de 2016

¡Dejemos de meternos con el peso de la gente!!!


Imaginaos esta situación: alguien se queja de que tiene calor, pero para mí la temperatura es perfecta, por lo que le respondo “Eso es porque estás muy gordo/a, si adelgazaras verías como no te sofocarías tanto”. O que me encuentro con un amigo al que hace tiempo que no veo y lo primero que le digo es “Chico, qué gordo estás, deberías dejar de hincharte a bollos”. O que, sencillamente, me dedicara a ir diciéndole a la gente que está gorda y que se ponga a dieta, aunque nadie me pregunte mi opinión.

¿Qué pensaríais de mí si hiciera todo esto? Probablemente el 99% pensaréis que soy una imbécil y una hdp con todas sus letras, y que mi actitud sería cuanto menos denunciable. Y con razón (aunque esto no quita que haya gente a la que le da igual todo y suelta sandeces como estas o a veces incluso peores).

Ahora pongámonos en el caso opuesto, esta vez voy a hablar desde mi experiencia personal. Me quejo de que el aire acondicionado está demasiado fuerte y alguien me responde “Es que estás muy flaca, si engordaras un par de kilos no pasarías tanto frío”. O que alguien que lleva meses sin verme me dice “Chica, qué delgada estás, ¿no andarás haciendo tonterías con la comida?” (¡de regalo, una acusación gratuita de trastorno alimenticio!). O sino “Así ya estás bien, pero no adelgaces más, ¿eh?” (en este caso al menos se aprecia la preocupación de dicha persona por tu salud). O la más graciosa de todas:  “¿Pero para qué vas tanto al gimnasio si ya estás bien? No necesitas perder más peso”. Porque todos sabemos que al gimnasio se va por razones puramente estéticas, la salud es lo de menos (esta gente probablemente no sabe lo bien que sienta una sesión de natación después de un día estresante en el trabajo...Ellos se lo pierden).

La gracia es que yo estoy dentro de mi peso normal (unos 62 kg en este momento, lo digo sin ningún pudor ni vergüenza). Lo que pasa es que mi cuerpo es tipo pera y la grasa se me suele acumular de cintura para abajo (en barriga, caderas y muslos) y como tengo los brazos finitos y la cintura estrecha, pues la gente me hace más flaca de lo que realmente soy. Dicho todo esto, que conste que no estoy acomplejada con mi cuerpo. Como casi todo el mundo, hay días que me veo mejor que otros, y partes de mi cuerpo que me gustaría que fueran de otra manera, pero en general estoy satisfecha.

¿Por qué tenemos asumido que es malo criticar a alguien su gordura y sin embargo es tan lícito meterse con alguien por estar delgado, hasta el punto de que la gente se permite hasta hacer chistes al respecto? Y no estoy señalando a nadie con el dedo, porque admito que yo soy la primera que les toma el pelo a las personas delgaditas en mi entorno (amigos, parientes, etc). Reflexionando sobre ello, me doy cuenta de que eso no está bien tampoco, y es algo que definitivamente debo corregir a partir de ahora, porque yo misma sé lo mal que sienta que opinen sobre tu físico, por un extremo o por otro. ¿O acaso vamos metiéndonos con los que tienen la nariz grande, o las orejas despegadas o un ojo ligeramente bizco? Prácticamente todos tenemos algún tipo de peculiaridad física (me niego a llamarlo defecto), por lo que es ridículo reírte de los demás y no fijarte en lo que tienes en casa.

Lo peor de todo es que somos todos unos hipócritas. Nos parece mal meterse con la gordura porque implícitamente asumimos que ser gordo es algo malo; sin embargo no pasa nada por burlarte de una persona delgada, creemos que eso no le va a afectar, ya que asumimos también que estar delgado es algo bueno. Y muchas veces no somos capaces de pensar que, hay personas gordas muy felices y contentas con su físico y también las hay delgadas y descontentas con su aspecto.

El otro día estuve hablando con una persona que, por un problema de salud, come poco, ya que casi todo le sienta mal, y como consecuencia está muy delgada. Y me dijo que lo ha llegado a pasar realmente mal en comidas y reuniones familiares, debido a los comentarios de la gente que, sin saber nada sobre sus problemas de salud, le llegaban a preguntar directamente si tenía anorexia o bulimia. Me parece que los trastornos alimentarios son algo muy grave como para frivolizar de esa manera con ellos. Si piensas que alguien tiene un problema, habla con esa persona, o con su familia, pero no te lances a repartir acusaciones gratuitas que pueden hacer mucho daño.

Por ello tampoco estoy de acuerdo con frases y eslóganes como el famoso  "Las mujeres de verdad tienen curvas". ¿Y qué pasa con las que no las tienen, entonces que son, hombres?? Por no hablar de "Los huesos son para los perros", ofensiva y denigrante hasta decir basta. O de cantantes como Meghan Trainor, que para defender su derecho a estar rellenita se ve en la necesidad de usar en sus letras expresiones como "skinny bitches". Yo no sabía que estar delgada te conviertía automáticamente en una zorra...

Seamos más empáticos y respetuosos con las personas, tengan el peso que tengan, y ahorrémonos esas opiniones que nadie nos pide. Yo, en lo que a mí respecta, me aplicaré el cuento y dejaré de hacer bromitas del tipo “Métete piedras en los bolsillos, que hace mucho viento”, “A ti te cobran medio billete de avión porque cuentas como media persona”, etc. Sencillamente, no está bien.

Lo más importante por encima de todo, es tener salud. Pesar demasiado o demasiado poco te puede matar, pero lo que esté en medio, es cuestión de gustos y de aceptarse (y sobre todo, de respetar).

Links relacionados:
Las delgadas de talla 34 no somos anoréxicas.
Why is skinny-shaming OK, if fat-shaming is not? (en inglés)

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miércoles, 9 de marzo de 2016

Vecinos ladrones y falta de profesionalidad


Hoy no voy a hablar de belleza, sino que solamente voy a contar algo que me ha sucedido, más que nada por desahogarme y compartir la experiencia.

El otro día hice un pedido de unas camisetas en una página Web. El envío era por mensajería (SEUR) y yo indiqué la dirección de mi trabajo para que me los entregaran ahí. Sin embargo, desde la empresa se confundieron y pusieron como dirección de envío la de facturación, que es mi casa. Hasta ahí, nada grave, somos personas, como tal cometemos errores y eso nos puede pasar a todos. Pero cuando juntas un simple error humano con una serie de malas prácticas tanto morales como profesionales, pasan cosas como la que me ha sucedido a mí.

Después de ver en la página de seguimiento de Seur que mi paquete ya había sido entregado (cuando yo no había recibido nada), me pongo en contacto con Seur, pero después de pasarme por mil números no fueron capaces de darme ninguna información, ni siquiera con el número de seguimiento. Solamente se limitaron a decirme que esperara al día siguiente...

Así que, por el bien de mi saalud mental, desistí de Seur y me puse en contacto directamente con la tienda, que es cuando me informan de que por error se me envió el paquete a mi domicilio. Lo más fuerte viene cuando ellos a su vez se ponen en contacto con Seur y descubren que en repartidor ha entregado el paquete en otra casa que no es la mía.
Ese mismo día, al llegar a casa, esperé que alguien me hubiera dejado una nota en el buzón, o debajo de la puerta, informándome de que tenían mi paquete (que es lo que haría yo u otra persona con un mínimo de decencia), pero nada. Dejé una nota en el portal haciéndolo saber y pidiendo a quien hubiera recibido mi envío, que se pusiera en contacto conmigo.

Dos días después, seguía sin tener noticias. Alguien se quedó mi paquete y se quedó tan pancho. Los de la tienda online, que han sido muy atentos y se han preocupado por este asunto en todo momento, me pidieron disculpas, asumieron su error y volvieron a enviarme las camisetas.
Por su parte no tengo queja, un 10. De Seur pocas cosas buenas puedo decir, solo sé que, a instancias de la tienda, el repartidor volvió a mi bloque y trató de ponerse en contacto con el vecino al cual entregó mi paquete, pero no encontró a nadie.

Lo que me choca realmente de este incidente son dos cosas. Primero, ¿cómo un profesional entrega un paquete sin comprobar ni la dirección ni la identidad del destinatario? Sólo eran unas camisetas, pero ¿y si fueran documentos importantes o algo urgente? Y segundo, con respecto al vecino caradura, ¿qué clase de escrúpulos puede tener una persona que recibe un paquete que no ha solicitado, lo acepta y se lo queda, aún sabiendo que pertenece a otra persona? Esta persona tiene que haber visto mi nombre escrito en el sobre y aún así le ha dado igual.

Un error lo puede tener cualquiera, como les sucedió a los responsables de la tienda online. El repartidor también cometió un fallo muy gordo, aunque desconozco si sus propias condiciones de trabajo han sido las que le han impulsado a no tener el suficiente cuidado. Pero lo del vecino que se ha quedado mi pedido clama al cielo directamente. Me da impotencia que en este país se robe tanto, comenzando por los propios políticos y acabando por tus propios vecinos, que cuando no te roban wi-fi te roban tus paquetes. Me da mucho asco que exista gente así...

¿Os ha pasado algo parecido alguna vez?

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lunes, 29 de febrero de 2016

¿Funciona el Roacutan? Mi experiencia


Antecedentes

Vuelvo a la carga con un post que llevo un tiempo con ganas de escribir. Como ya habréis leído por aquí, llevo años luchando contra el acné. Por una cuestión de dejadez y pereza, y por el hecho de que mis ataques eran intermitentes, no iba al dermatólogo, pues cuando empezaba a preocuparme y a planteármelo de repente...¡alehop!, se me iba el acné y me olvidaba del tema hasta que meses después me salía otro brote y así en un patrón cíclico durante años. Entre tanto, iba probando productos que me funcionaban al principio, y cuando dejaban de hacer efecto probaba con otros.

El último truco que me funcionó fue la limpieza con aceite de la que os hablé en este post. al principio iba genial, pero después no solo se me empezó a hacer pesado sino que el acné volvió y esta vez no como los típicos granitos con cabeza amarillenta o rojiza, sino como quistecillos de grasa subcutáneos que no se iban, así que iba por la vida con la cara como un cartel en braille. También probé el peróxido de benzoilo: me secó los granitos y la piel, me arruinó un par de sábanas y toallas (destiñe los tejidos), pero fue ineficaz con los bultitos internos.

Finalmente el mes de noviembre me decidí a ir a una clínica dermatológica bastante conocida en Barcelona y con buenas reseñas y referencias. Sucedió lo que yo más temía: la doctora me recetó isotretinoína, que no es más que el principio activo conocido como Roacután, pero que cambia de nombre según el laboratorio que lo comercialice: Roacutane, Accutane, Dercutane, etc. El mío es concreto es Dercutane.

Reconozco que antes de este momento, sentía mucho recelo por el roacután. Había oído historias sobre cómo resecaba la piel, las mucosas, los ojos e incluso cómo podía aumentar los síntomas en personas depresivas y la verdad es que la idea de tomármelo me daba bastante miedo. Pero la doctora me tranquilizó y me explicó que los efectos secundarios eran muy raros, y los más comunes eran sobrellevables.

Además, hablé también con una amiga (¡hola Rose!) que se lo estuvo tomando y después de oír su experiencia me quedé mucho más tranquila. Una de las cosas que más me preocupaban era el no poder llevar lentillas (debido a la sequedad ocular) durante el tratamiento, ya que con las gafas, debido a mis problemas de visión, veo la mitad y esto me dificultaría enormemente la vida, pero la dermatóloga me dijo que podría seguir usándolas sin problema, tomando la precaución de hidratarme los ojos regularmente con lágrima artificial.

Mi experiencia 

Así que aclarado todo esto, comencé el tratamiento (con la concentración de 20 mg), no sin cierto escepticismo. Da la casualidad de que cuando lo comencé mi acné estaba bastante calmado y tenía la cara en un estado aceptable. En cosa  de una o dos semanas comencé a notar cambios.

jueves, 11 de febrero de 2016

Receta DIY: champú para cabellos finos


En los últimos meses he hecho ya dos pedidos (aceites esenciales básicamente y algún aditivo) a la tienda online de materiales de cosmética casera Gran Velada, y cuando se pusieron en contacto conmigo para hacer una colaboración me alegré muchísimo. Ahora me ha dado mucho por  hacer cosmética casera y se ha convertido en mi página de referencia donde encontrar materiales e ingredientes.

Una de las cosas que me parecen más interesantes de esta tienda online (aparte de la relación calidad/precio) es que disponen de varios productos base como crema corporal, champú, gel de baño, etc., sin perfume ni color ni aditivos, que podremos personalizar según nuestras necesidades. ¿Y hay algo mejor que disponer de cosméticos hechos a medida?

Para demostrároslo, comenzaré proponiéndoos una receta: vamos a hacer un champú fortificante para cabellos finos (como el mío)  con colágeno, elastina y extracto de cola de caballo.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Reseña: Champú Rizo Marcado Giorgi Line


El otro día me quedé sin champú y como me pillaba de paso entré en Druni para comprar uno. Justo cuando salí recordé que por norma no compro en esta tienda tras conocer el trato que dan a sus empleados, así que la próxima vez intentaré tener mejor memoria.

Después de repasar mil y una marcas y leer los componenes (las dependientas se debieron de pensar que estaba loca, pero yo disfruto como una enana analizando cada producto) di con este y me convenció por las siguientes razones:

sábado, 9 de mayo de 2015

Probando: perfumes Yodeyma



¿Recordáis que hace varias semanas compartí en mi página de Facebook un enlace donde podías pedir muestras gratuitas de las fragancias de imitación Yodeyma? Yo  esta marca la conocía de verla en farmacias y perfumerías, pero nunca la había probado.

Yo pedí la mía, la IL, que imita a la Lolita Lempicka (la original con el frasco en forma de manzana), y un par de semanas después (y tras comprobar que el mail de verificación había ido a parar a la carpeta de spam) recibí mi muestra.

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CIAO