miércoles, 8 de abril de 2015

Reseña: cepillo Tanglim de Limhair



Hace años  me compré un cepillo Tangle Teezer (TT de aquí en adelante), alentada por las críticas positivas, y como os hablé en dos posts, al principio estaba encantada con él. Pero al cabo de unas semanas empecé a notar que me rompía el pelo un montón y lo dejé aparcado.

Por eso, cuando hace un par de meses me enviaron de Limhair este cepillo,  al principio lo miré con desconfianza y lo primero que pensé fue “Buah, otro clon más del Tangle Teezer”. Me lo eché en la bolsa del gimnasio para desenredarme el pelo al salir de la piscina, sin muchas esperanzas, la verdad.

Diseño y ergonomía del cepillo Tanglim



Lo cierto es que a simple vista, este cepillo llama más la atención que el Tangle Teezer, en lo que al diseño respecta. La combinación de colores del mío (negro y rosa eléctrico) junto con los brillantitos es muy chic y femenina, de hecho más de una vez he pillado a alguna chica en los vestuarios mirarlo con cara de curiosidad, llama la atención para bien. Sin embargo hay que tener cuidado con la parte coloreada del cepillo porque destiñe. Yo dejé el mío húmedo en contacto con la tapa del WC y cuando volví a casa horas más tarde se había desteñido y me había una mancha rosa.
Sin embargo, aplicando unas gotas de lejía y dejando actuar 30 minutos se fue la mancha sin problemas.


Además, este cepillo tiene una pequeña gran ventaja con respecto al Tangle Teezer: tiene mango. Una de mis principales quejas con respecto al TT era que la forma, aunque era muy incómoda y la falta de un mango hacía que se me cayera constantemente al suelo. Con el Tanglim esto no pasa, tiene un práctico mango que nos permite sujetarlo firmemente.


También, recuerdo que las púas del TT tenían una textura no demasiado lisa y con aristas que complicaba mucho limpiar los cabellos que se quedaban enganchados al cepillo (a veces tenía hasta que recurrir a las tijeras para cortarlos, o a un cepillo de lavar ropa). Con el Tanglim los puedo retirar fácilmente, se deslizan por las púas suavemente y salen sin problemas. (Las púas del mío están un poco torcidas de llevar el cepillo en la bolsa del gimnasio.)

Desenredar con el Tanglim

La primera vez que lo usé me sorprendió mucho el resultado. Desenreda mi pelo rizado rápidamente y sin tirones. Lo único que se me resiste un poco (con este y con cualquier otro tipo de cepillo) son los nudos que me salen a veces en la parte de la nuca. A veces, cuando necesito redefinir y dar frescura a mis rizos, me mojo (repito: mojar, no humedecer) bien el pelo con un pulverizador y luego le paso el cepillo para domar mis rizos y eliminar el encrespamiento. Insisto en que esto se debe hacer con el cabello mojado si no quieres acabar estropeándolo.

Otra cosa que no me gustaba del TT era que las púas eran un poco rígidas y duras, y además tenían otras púas más pequeñitas en la base que creo que eran las culpables de que se me rompiera tanto el pelo. Aparte que eran cortas y en algunas secciones del pelo les costaba atravesar todo el mechón. Las del Tanglim tienen la rigidez y la longitud suficientes  para desenredar el pelo sin romperlo.

Dónde conseguir el Tanglim

Puedes comprar el Tanglim directamente en la página web de Limhair haciendo clic aquí.

¿Recomiendo el producto?

Al contrario de lo que me sucedió con el  Tangle Teezer, el Tanglim me ha gustado mucho y lo uso todos los días. Lo recomiendo, tengas el pelo liso o rizado.

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