domingo, 23 de marzo de 2014

Productos capilares "reparadores": que no os tomen el pelo



Llevaba tiempo rumiando este tema y tenía muchas ganas de soltarlo todo un día de estos en el blog. Pues ese día ha llegado. Hoy voy a arremeter contra la publicidad (altamente) engañosa de los productos de belleza, más concretamente los productos capilares que están saliendo cada vez más y que prometen "reparar" y/o "regenerar" el cabello (no voy a mencionar marcas pero imagino que ya los habréis visto anunciar muchísimas veces). Os lo voy a explicar de manera muy sencilla:

1. El cabello, al igual que las uñas, está hecho de queratina, que es una proteína que forma algunos órganos y apéndices externos de muchos animales vertebrados, es decir, pelo, cuernos, pezuñas, etc. Tanto el cabello como las uñas son una sustancia "muerta", que se nutren de la parte "viva" que en el caso del cabello sería el folículo piloso. La prueba más básica y simple de esto es que si nos cortamos una uña o un cabello no sale sangre ni nos duele.

2. Partiendo de esta base: una sustancia muerta no se puede regenerar. ¿Verdad que cuando se te rompe una uña ya no vuelve a crecer el trozo roto? Puedes recomponerla con un parche, con sustancias como el acrílico, esmaltes especiales, etc., pero la uña sigue estando rota. Y la única solución en ese caso es cortarla y esperar a que nos vuelva a crecer. Pues con el cabello sucede lo mismo. La hebra que está estropeada, quemada, etc., ya no se vuelve a recuperar. Os pongo dos ejemplos: cuando nos decoloramos el cabello, ya no vuelve a recuperar su color normal (salvo la parte "nueva" del cabello que va saliendo del folículo). O si te aplicas un desrizante químico, la parte procesada ya nunca más vuelve a su textura original. Si el cabello tuviera la propiedad de regenerarse, no creéis que al cabo de un tiempo recuperaría su color y su textura originales? Pero esto no sucede, ¿verdad?

3. Por esto mismo, ningún producto capilar puede reparar una sustancia muerta que ya está dañada. Los champús por ejemplo sólo limpian (y en casos acondicionan) pero un champú de por sí no puede reparar el cabello, y menos aún tratándose de un producto que se aplica y se aclara a los pocos minutos. Los acondicionadores y mascarillas, como su propio nombre indica acondicionan el cabello, tienen un pH ácido que cierra las escamas externas de la fibra capilar, haciéndolo más brillante y protegiéndolo contra agresiones externas. También contienen aceites que suavizan el cabello y lo protegen dejando una fina capa protectora que evita la deshidratación. Pero, como los champús, se aplican y se aclaran, y no tienen propiedades suficientes para reparar el pelo. Lo que sí suelen llevar son siliconas, que recubren la fibra capilar y "cubren" gran parte de los daños, dando una falsa imagen de cabello saludable y brillante.

4. ¿Y qué sucede con la queratina? La queratina y los tratamientos proteínicos (como Aphogee  o la laminación con gelatina) son una solución temporal, ya que se terminan gastando con los lavados y el desgaste habitual. Sin embargo se trata de la opción más natural y beneficiosa de reforzar la fibra capilar de manera temporal (especialmente si tu cabello es fino o frágil por naturaleza) y también evitar daños posteriores.

5. Además el cabello se estropea solo con el paso del tiempo, por muy bien que lo cuides (salvo casos excepcionales de personas con un cabello ultra fuerte). ¿Os habéis fijado en las personas que tienen el cabello por debajo de la cintura cómo tienen las puntas? A no ser que las corten regularmente, normalmente la parte de las puntas se ve mucho más estropeada que el resto. Teniendo en cuenta que el pelo suele crecer una media de 1,25 cm al mes (varía según la persona), los cabellos que llegan a la cintura tienen una edad media de siete años, y eso es mucho tiempo. Y da igual que lo cuides con todo el mimo y cariño del mundo: el pelo envejece irremediablemente y se deteriora por el paso del tiempo, ya sea por los lavados, el roce con la ropa, etc.

6. Entonces, ¿cuál es la solución al cabello estropeado?
Lo mismo que con las uñas: cortar y esperar a que crezca, los daños en la fibra capilar son prácticamente irreversibles. No se puede hacer mucho más salvo eso y cuidar mucho nuestro cabello para impedir que se estropee, es decir, usando champús poco agresivos, mascarillas y acondicionadores de buena calidad, hidratando el pelo, limitando el uso de secadores, planchas, tintes, productos químicos agresivos, etc.

7. ¿Quiere esto decir que ya no puedo ni teñirme el pelo ni usar secadores?
Para nada. Algunas personas por ejemplo tienen la suerte de tener un cabello muy fuerte que aguanta todo tipo de alteraciones y pueden teñirse, plancharse y hacerse todo tipo de virguerías con el pelo.

Soy de la opinión de que la salud del cabello es muy importante, pero al mismo tiempo la vida es muy corta y si te apetece teñírtelo, rizártelo o alisártelo (siempre y cuando no abuses) no tienes por qué quedarte con las ganas. Además, muchas veces el daño es inevitable, por ejemplo: aunque el secador reseque y maltrate el pelo, es un "mal" necesario, ¿o quién va a salir a la calle en pleno invierno con el pelo mojado arriesgándose a pillar una pulmonía?

Al fin y al cabo, no olvidemos que sólo es pelo y que tampoco debemos obsesionarnos con él, siempre se podrá cortar y dejar que vuelva a crecer.

¿Qué opináis sobre este tema?



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