sábado, 27 de agosto de 2011

Tati Barcelona


ACTUALIZACIÓN (Enero de 2012): La tienda de Barcelona la cerraron a principios de 2002.

Hace unos años viví en París durante unos meses y durante mi tiempo ahí fui muy asidua a los grandes almacenes Tati. Quienes hayáis estado en Francia talvez lo conozcáis ya, para resumirlo en pocas palabras: es como una especie de Corte Inglés a lo "todo a cien". La distribución es algo parecida, sólo que en este caso los precios bastante más reducidos. Es un sitio cuanto menos hortera y kitsch (basta con fijarse en el logo rosa a cuadros Vichy) y con cierto punto cutre que creo que forma parte de su encanto. El género a veces lo tienen un poco manga por hombro, y gran parte de las cosas que venden son baratijas, otras no valen la pena, pero también es un sitio donde te puedes encontrar auténticas joyitas: ropa, artículos para el hogar, cosmética, etc., hasta trajes de novia desde 60€ (como podréis imaginar hay tal demanda que sólo para ir a mirar tienes que apuntarte a una lista de espera)

Pues imaginaos mi sorpresa cuando paseando por las calles de Barcelona encontré un Tati delante de mis narices, me puse más contenta que unas Pascuas, ya que no sabía que tuvieran locales en España. Entré, era un local mediano de dos plantas (ropa mujer, cosmética/higiene y hogar en la planta baja; ropa hombre y niño en la planta superior) y la verdad es que no tenía nada que ver con la tienda del boulevard de Rochechouart a la que solía ir yo, que ocupa tres bloques enteros, pero menos da una piedra.

En este caso creo que lo único que tiene de interés es la ropa interior y los productos cosméticos. La ropa no me dijo nada, se ve algo cutre y de mala calidad, con un corte malo y tejidos que parecen papel, aunque tienen una buena gama de tallas para las chicas más curvilíneas: de la 42, 44, etc. en adelante. Los zapatos igual, baratos pero con aspecto de romperse a las tres horas, todo made in China, of course. Sin embargo la ropa interior está bastante bien: conjuntos a 10 euros, sujetadores a 6, braguitas a 3, etc. Hay conjuntos horriblemente feos y hay otros bastante monos, es cuestión de ir buscando bien. El otro día sin ir más lejos tenían unas braguitas sin costuras de la marca Playtex a 1,99€.

La parte de hogar es muy interesante, tienen cosas de casa e incluso de regalo, muy cucas y a buen precio.


Pero mi sección favorita es, sin lugar a dudas, la de cosmética. No es que tengan gran cosa en lo que respecta a maquillaje, pero en higiene personal sí que tienen montones de marcas francesas que aquí es imposible encontrar, como Monsavon, Cottage, Obao, Évoluderm, etc. Siempre me he quejado de que los geles de ducha que se venden en este país son muy sosos, casi todos huelen o a limpio o a flores, sin embargo las marcas francesas tienen fragancias de todo tipo: vainilla, albaricoque, flor de azahar, violetas y flor de algodón, etc. Los gelecitos de la marca Cottage, por ejemplo, son una maravilla, y los venden a 1,99€. Ahí pude comprar por fin un desodorante con olor a vainilla (es un capricho que tengo desde hace años) que me costó 1,99€ también. O un protector solar de L’Oréal por 5 euros, cuando en perfumerías cuesta  bastante más. Sin embargo me sorprendió ver que hay algunas cosas que se pasan de precio, por ejemplo un bote de gel de ducha Sanex de 500ml por 4,99€ cuando en tiendas tienes el bote de 700ml a poco más de 2€. Mención aparte merecen los aceites naturales en spray, de jojoba, aguacate, karité, etc. También tienen una amplia gama de productos a base de aceite de argán: exfoliantes, champús, aceites corporales, etc. Los perfumes son de “marcas” raras y con nombres super horteras (“Chica Bomb” y similares), en mi opinión no merecen mucha atención tampoco.

Desde aquí advierto que el Tati, sin ser tampoco un sitio inmundo, no es lugar para escrupulosas. En el caso de los productos de higiene y cosmética, los envases suelen estar algo sucios, o bien porque algunos se abren y se vierten, o porque la gente los manosea, etc. a veces toca rebuscar hasta dar con alguno que esté aceptable. Yo siempre salgo de ahí con una sensación horrorosa de "manos sucias" que no se me quita hasta que me las puedo lavar con agua y jabón.

Mi opinión sobre este sitio es que es un poco como los mercadillos: hay días que vas y encuentras pequeños tesoros y otros en los que no hay nada de interés y sales con la sensación de haber perdido tu tiempo. Es todo cuestión de suerte, pero si tienes claro qué es lo que vas a buscar, te vale la pena. Yo ya tengo claro que mis productos de higiene los compraré ahí, hay tantos geles de ducha que quiero probar...

Las que vivís en Barcelona o estéis de paso podréis encontrarlo en el paseo Fabra i Puig (metro Virrei Amat) y también hay otro en Valencia en la calle Pérez Llácer. Aunque siempre será mejor visitar cualquiera de los que hay en Francia (especialmente el de Barbès Rochechouart), ¡pero todo no se puede tener en esta vida!

¿Alguna de vosotras lo conocía?




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